“El lado oscuro del universo”
UNADM
José David Jiménez Cervantes
Introducción
El presente texto es un análisis de
contenido del artículo científico “el lado oscuro del universo” publicado por
la UNAM en su página de divulgación científica www.comoves.unam.mx.
Se pretende dar un enfoque personal sobre
lo que este artículo nos dice y analizar el contenido de esta interesante
lectura. Tratar de hablar sobre física y astrología puede resultar complicado,
mas sin en cambio el artículo citado nos da una explicación comprensible sobre
este tema y nos adentra hacia el fascinante misterio del universo y las fuerzas
que aún no logramos comprender del todo.
DESARROLLO
El tema del universo
es muy basto y a la vez complejo para entenderlo fácilmente pues involucra
temas de física, química, matemática, astrología etc. Por lo que no es sencillo
intentar explicar en un pequeño texto lo que todo esto involucra. La lectura se
centra a manera general de cómo es que se puede saber que el universo esta en
movimiento y como se supo que el universo posiblemente en un inicio se
concentraba en un pequeño punto más pequeño que un átomo. Fue un gran aporte para
la astrología el descubrimiento del corrimiento en rojo de las estrellas y como
esto nos ayuda a comprender el movimiento de las galaxias.
Cuando no podemos
acercarnos a un objeto luminoso (¡o no nos atrevemos!), es posible obtener
mucha información analizando su luz. La suposición más sencilla es ésta: si
brilla mucho, está cerca; si brilla poco, está lejos. Pero la cosa no es tan
simple: ¿qué tal si está lejos, pero su brillo intrínseco es
altísimo? La luminosidad aparente de semejante objeto
podría ser mayor que la de otro que está más cerca pero es más tenue, y
concluiríamos erróneamente que el primero es el más cercano. (S. Regules, 2016)
El articulo nos
explica de manera muy sencilla que un efecto similar sucede cuando pasa por la
carretera una motocicleta, a lo lejos se oye el sonido agudo de su motor y
conforme se acerca este va aumentando, al pasar de largo se escucha ahora un
sonido grueso que se va diluyendo conforme se aleja. Algo similar ocurre con
las galaxias pero al dejar un rastro de luz roja al acercarse y azul al
alejarse.
La cantidad de luz emitida
por una estrella (o brillo
intrínseco) depende de su tamaño, de su masa y de su edad. El brillo
aparente de una estrella es simplemente la cantidad de luz que recibimos
al momento de observarla. El brillo aparente depende del brillo intrínseco y de
la distancia. Entre más alejada se encuentra una estrella menos intenso es su
brillo aparente. Si conocemos el brillo intrínseco de una estrella y al mismo
tiempo medimos su brillo aparente, entonces es posible calcular la distancia
que nos separa de ella. Este método de determinar distancias se basa en la
relación entre el brillo aparente y la distancia. Otra manera de medir
distancias a galaxias lejanas consiste en usar el brillo de estrellas supernovas del tipo Ia,
las cuales tienen un brillo intrínseco conocido teóricamente. (Torres S. 2000)
Cuando, en 1929,
Hubble comparó los datos de corrimiento al rojo con los de distancia, se llevó
el susto de su vida: los datos se acomodaban en una bonita recta (bueno, más o
menos), lo cual indica que cuanto más lejos está una galaxia, más rápido se
aleja y que la relación entre distancia y velocidad es una simple
proporcionalidad directa: una galaxia al doble de la distancia se aleja al
doble de la velocidad, una al triple, al triple… Ésta es la llamada ley de Hubble, y
se interpreta como signo de que el Universo se está expandiendo. (S. Regules,
2016)
Según esta ley, una
medida de la inercia de
la expansión del universo viene dada por la constante de Hubble. A partir de esta relación observacional se puede
inferir que las galaxias se
alejan unas de otras a una velocidad proporcional a su distancia, relación más general que
se conoce como relación velocidad-distancia y que a veces se confunde con la ley de Hubble.
Tampoco hay que malinterpretar la relación velocidad-distancia. No consiste en
que cuanto más lejos esté una galaxia más rápido se aleja de nosotros. Según
esto, al alejarse la galaxia ésta iría aumentando de velocidad pues está más
lejos que antes. No es así. La relación velocidad-distancia, derivada de la ley
de Hubble, dice que cuanto más lejos está ahora una galaxia más rápido se aleja
ahora de nosotros. Aunque todas las galaxias fueran reduciendo paulatinamente
su velocidad de alejamiento (actualmente parece que ocurre todo lo contrario)
se seguiría cumpliendo que la velocidad de una galaxia lejana es mayor que la
de una cercana, manteniendo siempre una proporcionalidad velocidad-distancia.
(Kutner, M.
2003)
El descubrimiento de
Hubble condujo al poco tiempo a la teoría del Big Bang del origen del Universo.
Si las galaxias se están separando, en el pasado estaban más juntas. En un
pasado suficientemente remoto estaban concentradas en una región muy pequeña y
muy caliente —y no eran galaxias, sino una mezcla increíblemente densa de
materia y energía—. (S. Regules, 2016)
La teoría de la relatividad
especial, publicada en 1905, trata de la física del
movimiento de los cuerpos en ausencia de fuerzasgravitatorias, en el que se hacían compatibles las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo con una
reformulación de las leyes del movimiento.
La
teoría de la relatividad general, publicada en 1915, es una teoría de la
gravedad que reemplaza a la gravedad newtoniana, aunque coincide numéricamente
con ella para campos
gravitatorios débiles y
"pequeñas" velocidades. La teoría general se reduce a la teoría
especial en ausencia de campos gravitatorios (Gavin R. 2010)
Albert
Einstein publicó la teoría general de la relatividad, que es la que usan los
cosmólogos para describir la forma global del Universo. Esta teoría permite
otras dos posibilidades insólitas: si el espacio tiene curvatura positiva, como una esfera, los ángulos de un
triángulo suman más de 180 grados, si tiene curvatura negativa, como una silla de montar, menos. (S. Regules, 2016)
En astronomía, mirar
lejos es mirar al pasado. La luz, viajando a 300 mil kilómetros por segundo,
tarda cierto tiempo en llegar a la Tierra desde sus fuentes: ocho minutos desde
el Sol, unas horas desde Plutón, unos años desde las estrellas más cercanas, 30
mil años desde el centro de nuestra galaxia y muchos miles de millones de años
desde las galaxias más lejanas. La luz de Albinoni y su galaxia, por ejemplo,
llegó al espejo del telescopio Keck II 10 mil millones de años después de
producirse la explosión. (S. Regules, 2016)
En
las ciencias, como en la vida, las cosas tienen muchas facetas. El efecto de
aceleración del Universo nos pone ante un problema —el de buscar al
responsable— pero al mismo tiempo resuelve otro. Porque el efecto de
aceleración cósmica requiere energía en cantidades… ejém… cósmicas, de modo que
hay más energía en el Universo de la que habíamos visto hasta hoy. Entonces
podemos reconciliar por fin el modelo inflacionario con las observaciones.
Aunque no sepamos qué es, esta nueva energía oscura (como la han llamado los
cosmólogos, pero no porque sea maligna, sino porque no se ve) añadida a los
recuentos anteriores de materia y energía, completa la cantidad necesaria para
que el Universo sea de geometría plana, como exige el modelo inflacionario. (S. Regules, 2016)
Pero,
¿qué es la energía oscura?
El
Universo se va a acabar —o por lo menos se van a acabar las condiciones aptas
para la vida— pero no te pongas a escribir tu testamento, aún falta muchísimo.
Con todo, es interesante preguntarse cómo podría ser el final. (S. Regules, 2016)
Antes
de 1998 se consideraban, en esencia, dos posibles capítulos finales para el
Universo: ¿sería la fuerza de gravedad total lo bastante intensa como para
frenar la expansión e invertirla, o seguiría el Universo creciendo para
siempre? En el primer caso el Universo terminaba con un colosal apachurrón
exactamente simétrico al Big Bang; en el segundo, la expansión seguía eternamente,
diluyendo el cosmos y haciéndolo cada vez más aburrido. (S. Regules, 2016)
Según el físico
Robert Caldwell y sus colaboradores, llegará un día, dentro de unos 22 mil
millones de años, en que la aceleración de la expansión del Universo empezará a
notarse a escalas cada vez más pequeñas para producir un final que se llama Big Rip (el
“Gran Desgarrón”). Mil millones de años antes del Big Rip, la energía
fantasma superará a la atracción gravitacional que une a unas galaxias con
otras y se desmembrarán los cúmulos de galaxias. Sesenta millones de años antes
del fin, se desgarran las galaxias. Tres meses antes del Big Rip, el efecto
alcanza la escala de los sistemas planetarios: los planetas se desprenden de
sus estrellas. Faltando 30 minutos para el postrer momento, los planetas se
desintegran. En la última fracción de segundo del Universo los átomos se
desgarran. Luego, nada. (S. Regules, 2016)
Conclusión
Aún existen grandes
misterios por descubrir en todos los ámbitos de la ciencia, una de sus áreas en la que hay más dudas y
misterios es sin duda la astronomía. Se ha progresado mucho desde la invención del
telescopio hasta el día de hoy y se siguen descubriendo curiosidades y nuevos
enigmas, esto no hace más que apasionarnos cada vez más por lo que hay fuera de
nuestro sistema solar, pues desde hace algunos siglos pasamos de ver a lo lejos
las estrellas e intentar estudiarlas tan solo von ver su movimiento y distribución
en nuestro cielo nocturno hasta intentar llegar a otros planetas y en un futuro
poder ir incluso a distintos sistemas solares con ayuda de las fuerzas aún
desconocidas del universo.
Preguntas: ¿Por qué elegí
este tema?
Personalmente me
agrada los temas de ciencia, física y matemáticas y el estudio del universo
debe hacer mucho uso de estas ciencia para intentar comprender las leyes que
nos gobiernan por ello creí que sería una lectura muy interesante.
¿De dónde partí para
empezar a escribir?
Trate de respetar la
estructura de la lectura, pues explica de manera comprensible para el público en
general temas complejos y da ejemplos simples para facilitar su comprensión así
que no fue difícil saber que para hacer amena la lectura habría que empezar
explicando de manera sencilla lo que la lectura quiere transmitir.
Referencias: